Seguro que lo hemos escuchado más de una vez esos términos que acompañan al cultivo del cannabis, posiblemente sean los elementos más importantes para que tu cultivo salga adelante: Macroelementos y Microelementos

  • Los grandes: Macroelementos: Se dividen a su vez en primarios: Nitrógeno N, Fósforo P y Potasio K. Vienen enunciados por este orden «N-P-K, Nitrógeno, Fósforo y Potasio». Son los más consumidos por las plantas. Por otro lado, tenemos a los macroelementos secundarios: el Magnesio Mg y el Calcio Ca. y Azufre S
  • Los pequeñines: Microelementos: Son el  hierro, manganeso, boro, cloro, cobalto, cobre, molibdeno y cinc.

El abono que utilicéis para vuestras plantas tiene que contener estos elementos, de no ser así se añadirán por separado. Los abonos y fertilizantes en general, sean de industriales o naturales, llevan marcados tres números indicando los porcentajes de los tres elementos primarios por el siguiente orden establecido: N-P-K, Nitrógeno, Fósforo y Potasio.

En la fase de crecimiento, nuestras plantas van a necesitar un alto contenido en nitrógeno, es decir, un número mayor al segundo (15-10-10); Mientras, en fase de floración se aconseja que el segundo número sea mayor (5-10-10). El tercer número, el potasio, siempre tiene que estar presente en una proporción considerable.

Cómo se absorben

Los abonos pueden ser de absorción lenta o rápida, y vienen en distintas formas: solubles en el agua de riego, mezclables en la tierra, de aplicación superficial o de aplicación foliar mediante un pulverizador. En todos debe venir especificado su contenido en nutrientes . Algunos cultivadores usan un mismo fertilizante para todo el ciclo con igual número de N, P y K  pero no se aconseja.

Los que son solubles en agua son de rápida absorción y las dosis recomendadas suelen superar las aquí recomendadas. Dado que no hay nada más irremediable que una sobrefertilización, es muy recomendable regar si es preciso más a menudo con dosis muy diluidas (un tercio o un cuarto de la dosis indicada), que hacerlo de manera más concentrada y menos asidua. En principio no se recomienda abonar más de una vez a la semana.

Nutrientes para el cultivo de cannabis

Recordemos que el exceso de abono es irreversible y la carencia de uno o más elementos se puede corregir. La mayoría de los materiales orgánicos mencionados como parte de la mezcla para el medio de plantación son abonos de lenta asimilación y trabajar con ellos es aconsejable pues es difícil sobrefertilizar. Suelen ser ricos en nitrógeno y serán un primer soporte para la primera fase del crecimiento, con lo que el primer abonado ya vendrá cuando las plantas tengan cierta altura. 

La última semana antes de recoger, o incluso antes, se debe dejar de abonar para evitar que los productos químicos que se hayan podido depositar afecten al sabor de la maria. Se debe encontrar el fertilizante adecuado al sistema empleado. Aquí recomendaremos los de absorción lenta para cultivo en maceta y exterior, pues son más seguros. Se pueden ir aplicando labores superficiales de humus o turba durante todo el proceso y que con los sucesivos riegos irá penetrando en el medio.

Cuanto más pequeños sean los recipientes más rápido será preciso el riego y el abonado y más riesgo de sobrefertilizar o de que la planta pase sed. El exceso puede quemar las puntas de las hojas. Una sobrefertilización ligera puede remediarse en parte, aclarando la planta bajo un grifo y dejando correr el agua que vaya drenando un buen rato.

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